ORIGEN DEL FLYER

ORIGEN DEL FLYER

Flyer procede de la palabra inglesa fly, que significa volar. Su nombre se debe a sus inicios ya que se trataba de pequeños trozos de papel, como una octava parte de un A4, que se solían tirar desde las avionetas con fines propagandísticos durante la segunda guerra mundial. En los años 40, el desarrollo tecnológico ya permitía la impresión de este tipo de elementos publicitarios, junto con la aviación de los diferentes bandos se encargaban de lanzarlos a la población de un modo sencillo y rápido.

Para esos entonces, el flyer tenía dos objetivos, por un lado animar a las tropas para mantener la confianza en la victoria, y por otro lado intimidar al bando contrario con una imagen de fuerza e superioridad. De igual forma, se usaron con el fin de captar la atención del público con mensajes concisos y claros, pero sobre todo dirigido a captar nuevos reclutas para el ejército, especialmente en Estados Unidos.

 LA EVOLUCIÓN DEL FLYER

Con el tiempo el uso del flyer se siguió extendiendo y estuvo presente en guerras y conflictos armados, como la guerra de Irak donde EEUU lanzó naipes con fotos de los más buscados. También se comenzó a extenderse llegando a otros sectores.

Fue en los años 60 cuando el flyer se consolidó como un elemento esencial en el mundo publicitario. Los flyers fueron un elemento publicitario utilizado en Gran Bretaña para  anunciar conciertos y otros eventos relacionados con la música. Para aquellos entonces esto supuso una máxima popularidad en el país. Esto fue debido a que su coste era inferior a los tradicionales carteles y pósteres que solían usarse para publicitar las bandas como fueron el caso de Pink Floyd, The Doors o la conocida banda The Rolling Stones. Los carteles fueron destinados al mundo del arte como Moulin Rouge y al primer art Noveau.

Tras las bandas de rock, llegaron las fotocopias y la impresión de folletos publicitarios. Con el objetivo de promover la anarquía y la era del punk, cabe destacar a The Buzzcocks y the Sex Pistols. En Estados Unidos surgieron The Ramones y se usó una versión punk de The New York Dolls para distribuir folletos que daban a conocer sus prestaciones. El diseño de los flyers era mostrar la cultura punk, con imágenes de pelos punk y botas de DM. La siguiente era fue la de la electrónica con un diseño distinto con imágenes hedonistas y surrealistas llenas de colores fuertes, con personas bailando. Los grupos que se promocionaban eran Amnesia, Fantazia o Rezurrection. Esta cultura musical fue la que perduró más en la historia de la evolución de los flyers. Principalmente fueron ambos motivos los que propulsaron los flyers como forma de publicidad, el punk y las bandas electrónicas.

Con el paso del tiempo, su efectividad fue creciendo y el flyer comenzó a usarse con fines comerciales por las grandes empresas, como también por los negocios más pequeños, debido al bajo coste que estos suponían. La mayoría de las empresas no contaban con los medios para imprimir pósteres grandes de forma masiva, por lo que usaban este formato para poder llegar el mensaje a su público, aprovechando la oportunidad por el bajo coste que esto les suponía. Los flyers se decoraban con colores llamativos y sus mensajes solían ser breves y fáciles de comprender.

 El FLYER EN LA ACTUALIDAD

Hoy en día sigue siendo uno de los elementos publicitarios más usados en la publicidad tradicional. Debido a su bajo coste, su facilidad para distribuirlo, su gran potencial a la hora de captar la atención del consumidor o la gran variedad de diseños y formatos que admite hace que esté muy presente en cualquier acción de marketing que una empresa lleve a cabo.

Uno de los objetivos más importantes del flyer, es que su diseño debe de atraer al público objetivo al que la empresa quiere dirigirse, al igual de tener una correcta distribución. De este modo, sus principales beneficios son el mensaje simple y fácil de comprender, el colorido, la facilidad de producción, cada vez son más dinámicos e interactivos y su distribución basada en los bajos costes. La personalización de los flyers permite a las compañías destacar de la competencia y crear una llamada de interacción con el individuo.

Los flyers se suelen usar para  muchos tipos de campañas (buzoneo, mailing, encartes, reparto en mano, parabriseo, acompañando una muestra de productos, perching, tarjeta de visita…) y existen muchos tipos de folletos publicitarios cómo: díptico, tríptico, flyer, revista, poming, perching, etc. De una manera u otra, cada uno cumple una función y debe persuadir, facilitar una consulta, generar una acción de comprar, pedir información, como transmitir una imagen de marca.

Aun así, debido a la evolución de la publicidad, algunos inconvenientes de este elemento publicitario han sido: una tasa de respuesta baja y una distribución masiva sin una segmentación del público objetivo.

Hoy en día, existen galerías de arte donde se pueden encontrar folletos elaborados antiguamente para el objetivo de atraer al público. Su función sigue siendo la misma, y es la publicidad.